Michoacán

SALVADOR ADAME PARDO

 

 

 

Apatzingán, 1972-Barranca del Diablo, 2017
Restos calcinados. Se ignora causa de muerte.
Ningún detenido.

Por: GABRIELA PÉREZ NEGRÓN

 

En un modesto puesto instalado afuera de su casa en Morelia, Frida Urtiz Martínez vende enchiladas, pozole rojo, sopes, tostadas de lomo y pata de puerco, y morisqueta. Comenzó el negocio hace un año, después de que mataron a su esposo, el periodista Salvador Adame.

Antes, esta mujer de rostro luminoso dirigía, junto con Salvador, 6tv Tu Canal, una televisora local de Múgica en la que exhibían los abusos de las autoridades del municipio ubicado a un centenar de kilómetros de la capital michoacana. Ahora combina la cocina con el trabajo periodístico, que difunde en sus redes sociales.

El 18 de mayo de 2017, en Nueva Italia, Salvador fue secuestrado por un grupo de hombres armados en la purificadora de agua donde trabajaba. Cinco semanas después, el 26 de junio, se hallaron sus restos calcinados en la Barranca del Diablo, en el vecino municipio de Gabriel Zamora.

La Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) de Michoacán informó que se hicieron pruebas de ADN a los restos para comprobar que correspondían a Salvador. La familia del periodista solicitó un segundo peritaje, elaborado por la Procuraduría General de la República, que confirmó el primer dictamen.

Frida tuvo que salir de Nueva Italia después de la desaparición de su esposo. Los agentes antisecuestro de la Policía Ministerial trasladaron a la familia el 19 de mayo a Morelia —donde cuenta con protección— con el propósito de ubicarla en un lugar seguro y así poder desarrollar su investigación, le dijeron, con mayor eficacia.

“Salvador nos dejó una herencia, no de dinero, sino el despertar con valentía, honra y las ganas de seguir viviendo con la frente en alto”, asegura su viuda. “Sabemos que nos protegía un hombre íntegro, con fallas como todo ser humano, pero con más virtudes”.

Salvador nació el 29 de abril de 1972 en Apatzingán. Ingresó a la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo para estudiar derecho, pero dejó inconclusa la carrera. Se dedicó al periodismo casi 25 años. Era director de 6tv Tu Canal, medio que fundó el 25 de junio de 2010 junto a su suegro, Francisco Javier Urtiz, veterano periodista y pionero de la televisión en la región de Tierra Caliente. Antes, esta televisora era TVC Canal 4, creada por Urtiz en 1995.

En sus estudios de grabación, Frida empezó a trabajar como maquillista y luego fue conductora de un programa de revista. Salvador conducía un noticiero nocturno de lunes a viernes y  uno de los programas de opinión política.

“Algo que caracterizaba a mi esposo y que lo identificaba con los televidentes era que decía las cosas de manera directa. Hacía periodismo de investigación. Era duro en sus críticas al gobierno, no solo de Michoacán; aportaba pruebas contundentes y daba derecho de réplica”, recuerda la mujer de 47 años.

La televisora familiar atravesó dificultades económicas cuando se suspendieron los convenios de publicidad que tenía con el municipio de Múgica. Su trabajo periodístico aumentó el hostigamiento que sufrían por parte del alcalde, el perredista Salvador Ruiz Ruiz, denunció Frida tras la desaparición de su esposo. Salvador tuvo entonces que trabajar en un purificadora de agua para aumentar sus ingresos.

Artículo 19 documentó la detención arbitraria que sufrieron Salvador y Frida el 6 de abril de 2016 por elementos del Mando Único Policial. Los periodistas fueron golpeados y esposados tras grabar cómo los agentes detenían a 17 mujeres que se manifestaban afuera del Ayuntamiento de Múgica. Aunque se identificaron como miembros de la prensa, les quitaron sus cámaras y amagaron con llevarlos a las instalaciones de la PGJE en Morelia; finalmente fueron liberados.

Salvador declaró a Artículo 19 que había sido secuestrado tres veces por miembros de la delincuencia organizada, y que también lo amenazaron. “En Michoacán nos encontramos en un estado de indefensión total”, aseguró a la organización.

Antonio Ramos Tafolla*, director del semanario El Regional, asegura que Salvador era un periodista crítico, contundente en sus juicios. “En varias ocasiones le comenté que fuera más moderado, porque hablaba demasiado fuerte, y en eso se le fue la vida”.

Ejercer el periodismo en Michoacán es difícil y accidentado, considera Ramos. Eso ha hecho que muchos periodistas se autocensuren, sobre todo en zonas peligrosas como Tierra Caliente, donde trabajaba Salvador.

Antes de que las autoridades localizaran sus restos, la PGJE dio a conocer el contenido de unos mensajes privados del periodista con el propósito de criminalizarlo, cuando lo importante era dar con su paradero, recuerda Ignacio Mendoza Jiménez, abogado que asesoró a la familia.

El procurador José Martín Godoy consideró que estos mensajes podrían indicar problemas personales entre Salvador y Feliciano Ledezma Ramírez, el Chano Peña, un criminal identificado como líder de los grupos de autodefensa en Nueva Italia.

El Chano Peña ordenó asesinar y quemar el cuerpo de Salvador, según declaró otro delincuente, Daniel Rubio Ruiz, el Cabezas. Frida niega las versiones de que el Cabezas era primo del periodista; únicamente se conocían, aclara, por vivir en Nueva Italia: “No existe ningún parentesco familiar con esta persona”.

Otra línea de investigación fue una presunta deuda de Salvador por la compraventa de un predio. Se negó que su desaparición estuviera relacionada con su labor periodística.

A un año del asesinato no hay avances en la investigación. “El asunto se enfrió”, lamenta el abogado. La averiguación previa sigue abierta.

Mientras tanto, en Morelia, Frida vende tostadas en su puesto callejero —una mesa con un mantel de colores y un pequeño comal— sin perder la esperanza: “Saber que habrá justicia por su muerte me aliviaría”.

*Antonio Ramos Tafolla falleció el 6 de diciembre de 2018, por complicaciones de la diabetes que padecía. Considerado un referente entre los periodistas de Tierra Caliente, se distinguió por la solidaridad con sus colegas.

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